domingo, 19 de junio de 2011

Gracias por todo Dudi...


Raúl Alejandro Pérez es un emblema de Talleres. No sólo de los últimos tiempos: tiene bien ganado su lugar en la historia grande del albirrojo. Las estadísticas nos dicen que es el tercer jugador con mayor cantidad de presencias con la camiseta albirrojo, detrás de Javier González y Fortunato Temprano, quienes pasaron la línea de los 300 encuentros con la divisa tallarín.


Surgido de la inagotable cantera albirroja, desde sus comienzos en la primera de Talleres, mostró su categoría distintiva: preciso en la ejecución de las jugadas, fue un excelente administrador del juego y un gran asistidor para que otro compañero marcara frente a la red. Carlos Delgado y Ezequiel Cérica señalaron buena cantidad de sus goles, por tantas habilitaciones del diminuto enganche.

Nunca fue su fuerte la resistencia física, pero a pesar de ella, y de la enorme cantidad de golpes que le propinaron los ocasionales rivales, tuvo un alto promedio de asistencia en los torneos que jugó para Talleres. Pérez siempre tuvo presente que mientras la pelota vaya más rápido que el jugador, será mas importante la inteligencia que la velocidad al momento del juego. De gesto adusto, y con la cinta de capitán, desparramó talento y se ganó la consideración y aprobación general del hincha de Talleres y del público del ascenso.

A diferencia de sus detractores, lo hemos visto ser solidario con su equipo, pero es lógico que en una carrera tan extensa haya habido altibajos. El más pronunciado lo sufrió en el primer equipo en la fatídica temporada 2008/9, cuando Talleres descendió de categoría. Pérez sufrió una infección en el rostro que le impidió jugar con normalidad (ese torneo estuvo en 29 partidos, de los cuales ingresó como suplente en 14 ocasiones), y mermó su rendimiento, al punto que no pudo convertir ningún gol, algo que no se daba desde la temporada 2001/02 en la que se consolidó como titular.

Su buena producción en el certamen 2009/10 llevó a Talleres a la instancia de la Promoción para retornar a Primera “B”, ostentando ese año su máxima marca goleadora, con 12 tantos en 44 partidos, una buena cifra para un futbolista de sus características. Durante la última temporada tuvo buenos desempeños, pero su irresponsabilidad en encuentros clave (lo expulsaron en 3 ocasiones durante 14 fechas, dos veces frente a Excursionistas y en el partido con El Porvenir), fue a nuestro entender un factor fundamental que resintió el poderío del equipo.

Todo tiene un ciclo, y para la próxima temporada, “Dudi” no vestirá la camiseta albirroja. La actual dirigencia le otorgó el pase libre.

Quienes lo vimos jugar, y los hinchas de Talleres, le agradecemos a “Dudi” haber defendido la divisa de Talleres, en los malos y buenos momentos. Gracias por todo Raúl.

Raúl Alejandro Pérez nació el 6 de marzo de 1981. Para Talleres jugó 284 partidos y señaló 57 goles, 27 de ellos de penal. Integró el banco de suplentes por primera vez el sábado 2 de octubre de 1999, en el encuentro de la séptima fecha que Talleres le ganó a Lamadrid 3 a 1 en condición de visitante.

Su debut se produjo el sábado 13 de mayo de 2000, cuando en Junín Sarmiento derrotó 3 a 2 a Talleres, y Pérez ingresó a los 18 minutos de la segunda parte, reemplazando a Tomás Gutierrez. Jorge Franzoni era el director técnico. Su último partido lo jugó 11 años después: el miércoles 18 de mayo de 2011, cuando Talleres cayó frente a Excursionistas 3 a 1. A lo largo de su carrera fue expulsado en ocho ocasiones.

En Talleres durante el período que abarcaron las campeonatos de 1999/00 hasta el Apertura 2006. Para el clausura 2007 estuvo en Atlanta. La temporada 2007/08 ingresó a Douglas Haig de Pergamino. Retornó a Talleres en 2008/9 y se mantuvo hasta el torneo 2010/11.


Investigación y fotografía: Ariel Cappelletti



2 comentarios:

panchoescalada dijo...

realmente haces muy bien en recordar la trayectoria del Dudy y se mereceria algun dia algun programa en los homenajes de frecuencia albirroja. Fue siempre un icono de Talleres aun estando esporadicamente defendiendo otras camisetas. Como todo cumplio su ciclo y la relacion entre el y los hinchas se fue desgastando por estos ultimos dos ascensos frustrados, pero no ser agradecido es lo peor que podemos hacer , aceptado , discutido, magico o polemico, todos en algun momento nos rompimos las manos alaudiendo una genialidad.

Nestor Bova dijo...

Lo vi jugar algunos partidos con la camiseta de Atlanta hace ya algunas temporadas y me pareció un jugador distinto. En algunos pasajes parecía que jugaba desganado, pero cuando se enchufaba.....
Es una pena que un simbolo como el "dudy" Perez no siga en el club.-